Hidratación y embarazo

La importancia de estar bien hidratados
Durante el embarazo se producen una serie de cambios fisiológicos que hacen que se incrementen los requerimientos de agua. De hecho, una mujer embarazada necesita aumentar su ingestión diaria de agua en al menos 300 mililitros con el fin de disponer de la cantidad suficiente para atender la formación del líquido amniótico, el crecimiento del feto y la mayor ingestión de energía que se produce durante el embarazo.

A pesar de que el organismo establece su propio mecanismo preventivo y que con el embarazo disminuye el umbral de sed, es decir, se tiene sed cuando ya ha comenzado el proceso de deshidratación, conviene beber al menos 2,3 litros de agua al día a intervalos regulares cada 4-5 horas. Por esta razón, durante la gestación, el Instituto de Investigación Agua y Salud, de acuerdo con la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, recomienda a la mujer embarazada el citado aumento de al menos 300 mililitros de agua diarios respecto a la ingesta habitual, y beber agua antes de tener sensación de sed, de esta manera se asegurará un óptimo estado de su salud y la del bebé.

Además, si la hidratación en el embarazo se hace mucho más necesaria, hacerlo con agua mineral natural aporta una serie de ventajas saludables que mejorarán el bienestar de la mujer gestante. Por ello, el Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) recomienda a las mujeres beber agua mineral natural durante su embarazo porque, entre otras muchas razones:

  • El agua mineral natural procede de manantiales subterráneos que están protegidos de cualquier tipo de contaminación. Al ser sanas desde su origen, las aguas minerales naturales no necesitan tener ningún tratamiento desinfectante ni filtrado doméstico para su consumo, envasándose tal cual están en la Naturaleza. Por eso, cuando se bebe un agua mineral natural se está bebiendo un agua en su estado natural.
  • Dos litros de agua mineral natural al día aportan minerales esenciales y oligoelementos ayudando al organismo a satisfacer las necesidades diarias de forma saludable.
  • La composición en minerales y oligoelementos del agua mineral natural es constante en el tiempo, por lo que siempre que se elija un tipo concreto de agua mineral natural, se está bebiendo lo mismo sin variaciones en su composición y sabor.
  • El agua mineral natural es una bebida sin calorías, por eso es ideal para mantener un hábito de vida saludable durante el embarazo, donde la mujer debe cuidar especialmente su peso.
  • El agua mineral natural va a ayudar también al organismo a transportar nutrientes, eliminar desechos y favorecer la digestión.
  • Beber agua con frecuencia facilita también el trabajo de los riñones y ayuda a regularizar el tránsito intestinal.