Ingesta de agua recomendada

Respecto a la ingesta, del 20 al 30% del agua diaria incorporada al organismo proviene de los alimentos sólidos; el 78-80% restante se incorpora al organismo en mediante la ingesta directa de agua, aunque la variabilidad de estas cifras es importante en función de las poblaciones (hábitos alimenticios, edad, sexo…). En función también de esos parámetros, la OMS y numerosos especialistas de la salud recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua al día.

La ingesta recomendada de agua total se especifica en el cuadro siguiente:

Hombres Ingesta de agua diaria/litros
9 a 13 años 1,8
14 a 18 2,6
19 a 70 3,0
Mujeres
9 a 13 1,6
14 a 18 1,8
19 a 70 2,2

Si el balance entre la ingesta de agua y las pérdidas es negativo, se produce la deshidratación. Con una pérdida del 1% del agua corporal total aparece la sensación de sed y está clínicamente demostrado que una disminución del 2% reduce el rendimiento y la función mental. La deshidratación aumenta el ritmo cardiaco y dificulta el mantenimiento de la presión arterial. Un 4% de pérdida es ya un claro factor de riesgo y la falta del 10-15% del agua corporal total puede causar la muerte.

Un mecanismo para mantener niveles normales de hidratación es la sed y la conducta habitual de ingestión de líquidos. La sed es, pues, el deseo de beber inducido por razones fisiológicas y conductuales resultantes de una deficiencia de agua que nos permite recuperar las pérdidas de fluidos durante cortos periodos de tiempo.